.
El Carnaval es un formidable vehículo de integración social, porque en las agrupaciones carnavaleras confluyen personas de todas las condiciones sociales, sin distinción de raza, credo, o posición económica.
Lo mismo pasa entre los espectadores; Es una fiesta que disfrutan y celebran todos, sea cual sea su estatura intelectual, su edad, actividad etc., y algo muy importante, TODOS LOS ESPECTACULOS SON DE ACCESO LIBRE Y GRATUITO.
(Solo se abonan las “sillas” en los Desfiles, que son una especie de necesidad para ordenar el espectáculo y una porción de lo recaudado se destina hacia una Asociación Civil)
Es de estilo, que en los Desfiles mas importantes se instale un palco, cuyo acceso impone un pago de un bono colaboración que se destina a Comisión de apoyo al Hospital de Maldonado y otros.
Si se coordina con los Centros de Enseñanza o Instituciones deportivas, puede ponerse en práctica una actividad que involucre a los niños, y usar el carnaval como instrumento para impartir conocimientos facilitando el aprendizaje.
Se les puede motivar para la creación de disfraces y accesorios sencillos, trasladarles la pasión y la magia de la fiesta de Momo. Se les puede enseñar a ejecutar instrumentos, a cantar, a bailar, y siempre con los mismos propósitos, inculcarle valores y enseñarles, con el carnaval como excusa.
Además es posible utilizar el carnaval como herramienta para cultivar y desarrollar jóvenes y adolescentes; El infundir valores, el trabajo en equipo, el esfuerzo en busca de la superación, la sonrisa o el aplauso como recompensa, son, - entre otras cosas,- incorporadas casi inconcientemente, y ese es el espíritu que propagan la mayoría las agrupaciones de carnaval.
Como hemos visto, (el carnaval) es la actividad donde hay un lugar reservado para cada quien, desde los niños hasta los ancianos pasando por todas las franjas etáreas, e incluyendo a personas con capacidad diferente; Cada persona en su medida puede ser un artista y desfilar o presentarse en un escenario, y todos podemos ser espectadores y aplaudir al vecino que demuestra alguna aptitud artística.
Significa, una importante fuente de trabajo para artistas de mediano porte, que tienen talentos y virtudes pero no oportunidades de mostrarlas y desarrollarse, y es carnaval entonces su “zafra”; Y es también la oportunidad de darse un gusto a quienes no les interesa explotar esas dotes profesionalmente, pero sí hacer carnaval como recreación, como diversión, como pretexto para integrarse a un colectivo y “ser parte de...”
También puede decirse que es una forma de que particulares y Asociaciones Civiles accedan a recursos económicos genuinos comercializando diversos productos, aprovechando la cantidad de público que concurre a escenarios y desfiles.
Hay por allí una idea de José Barrales, - (que pretendemos concretar en breve) - y es encontrar la forma de que reclusos/as ocupen su tiempo aprendiendo y realizando elementos vinculantes, tarea por la cual reciban una remuneración acorde.
Es posible que los internos puedan confeccionar parte de los vestuarios o accesorios, o incluso hasta las sillas que se utilizan en los desfiles.
Todo no será de un día para el otro, pero poco a poco iremos explorando estos caminos en el convencimiento que "se puede".
Desfile Inaugural del Carnaval 2010
Hace 2 años



